Campos de recría contarán con servicio de información estratégica para el sector lechero Imprimir E-Mail

La Mesa Coordinadora de los Campos de Recría y el Instituto Nacional para el Mejoramiento Lechero, firmaron un convenio para registrar información de 660 productores familiares. El convenio, realizado el 22 de mayo en el campo de Maldonado, se visualiza como estratégico para el país porque permitirá tomar decisiones acertadas tanto para las exportaciones como en las medidas de adaptación a situaciones criticas como la sequía.

Actualmente son 14 los campos de recría, uno pertenece a la Intendencia de Maldonado y el resto al Instituto Nacional de Colonización, que con 660 productores, alcanzan cerca de 20 mil hectáreas y reúnen unas 16 mil vaquillonas. “Nosotros estamos buscando organizar un programa informático que reúna a todos los campos para que tengamos los números y poder comparar, ya que cada campo tiene su sistema por su lado”, explicó el presidente de la Mesa de los Campos de Recría, Carlos Pepe.

 

Mejoramiento Lechero Uruguayo (MLU), institución sin fines de lucro creada por productores en 1991, tiene información de 320 tambos y 120 mil vacas/masa. “Estamos muy interesados en llegar a las 200 mil vacas/masa de modo de llegar al 50% que tiene el país”, precisó el gerente de MLU Fernando Sotelo.

 

“Esta información es muy importante por el carácter exportador del Uruguay, no sabemos qué animales y qué valor genético, por ejemplo, tienen los animales que se van a China. Nosotros no estamos en contra de ese comercio, al contrario, estamos a favor de que se venda mucho pero sabiendo qué vendemos”, expresó Sotelo.

 

Así mismo en momentos críticos como la sequía la información es de gran utilidad para el productor. “Yo siempre lo cuento como una anécdota que come lo mismo una vaca buena que una mala, si tu no la medís y no sabes cuál es la vaca buena, le estás dando de comer a una que no te paga ni la comida”, aseguró el presidente de MLU, Juan Ignacio Mangado. Entre las medidas que Mangado recomienda está la de descartar los animales “improductivos”, decisión que se puede tomar unicamente si el productor “registra” la información cotidianamente.

 

Enviado y recibido

 

Los productores que lleven los animales a los campos de recría contarán con datos de la evolución de éstos. “Costos de producción, comportamientos productivos y reproductivos, las ganancias de pesos, edad del primer parto y porcentaje de mortandad; es decir, todo lo que ofrece un sistema unificado que el productor en su casa a veces no lo lleva entonces no puede ni comparar ni sacar una presupuestación”, explica Pepe.

 

“El productor recibe dos veces al año la información de su rodeo con relación al rodeo nacional, se puede comparar con otros productores, con él mismo, y puede comparar sus vaquillonas y sus terneras para ver cuál retener y cual vender”, detalló Mangado.

 

El primer campo de recría tiene 30 años y el último que se incorporó al sistema tiene solo dos años. Por tanto, Pepe comenta que la realidad de cada uno es “dispar” aunque los objetivos de la propuesta coinciden con avanzar en servicios “poniendo los animales en el campo de recría, además de que [el productor] deja más lugar para las vacas en ordeñe, digamos que es lo que le da la plata mensual, le permite ver los datos para que él sepa cómo va su empresa”, dijo.

 

 

 
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