La agricultura familiar y sus estrategias de comercialización Imprimir E-Mail

El seminario de Estrategias de Diferenciación y Agregado de Valor a los Productos de las Organizaciones de la Agricultura Familiar, realizado el 5 de octubre, en Montevideo; contó con más de 70 asistentes. En la actividad se relataron diversas experiencias: la venta en tiendas o con canastas distribuidas en domicilios, la gestión de emprendimientos colectivos en campos de recría, la comercialización en grandes superficies y compras públicas. La actividad contó con la exposición del especialista de IICA, Hernando Riveros, quien también realizó recomendaciones a las organizaciones.

 

Este es el cuarto seminario de un ciclo que abordó diferentes temáticas como la valorización de productos locales, los circuitos alternativos, las políticas públicas, entre otros. El ciclo fue organizado por los Ministerios de Desarrollo Social (MIDES) y de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) -a través de la Dirección General de Desarrollo Rural (DGDR)-; el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) y el Instituto Nacional de Colonización (INC).

 

Para los agricultores familiares que quieren comercializar su producción "los problemas se complejizan", a las habituales
dificultades de los emprendimientos, como los impredecibles factores climáticos o la falta de financiación, se suma la necesidad de contar con "calidad y cantidad" de producción para cumplir con las ventas así como las exigentes y, a veces, costosas normas de calidad, advirtió el especialista de IICA, Hernando Riveros.

 

En este sentido, organizarse para los productores familiares puede ser un acierto ya que logran "disminuir costos" tanto en la certificación y distribución como en la producción, aseguró. Sin embargo, es mayor la fortaleza en las organizaciones con trayectoria de trabajo que en aquellas que unicamente se reúnen para comercializar un producto, aseguró.

 

Asimismo, una posibilidad de vincularse con los consumidores que tiene la agricultura familiar, es el mercado de cercanías, explicó Riveros. Si bien, el incluir la intermediación conlleva a una mayor "apropiación" del mercado, también las organizaciones tienen que cumplir otras funciones como el acopio, la distribución, el transporte, la venta y el cobro, entre otras. Es útil plantear: "¿quiere la organización cumplir estas funciones?", preguntó el expositor.

 

Las organizaciones de la agricultura familiar "generan confianza" no solo con el consumidor final sino para las políticas públicas, comento el orador. "Es un reto y una posibilidad lograr relaciones sostenibles" para las organizaciones de la agricultura familiar, expresó.

 

Riveros ejemplificó los tradicionales mercados de circuitos cortos como ferias y venta en carretera pero también comentó el avance de otros como las organizaciones de consumidores que compran directamente a los productores de alimentos, los establecimientos de turismo rural que ofrecen productos o la comercialización directa en el sector gastronómico.

 

Organizaciones locales y comercialización

 

En relación con las experiencias de compras públicas, se destacó la que llevan adelante el Ministerio del Interior (MI) con la Asociación Uruguaya de Productores de Cerdo y las Cooperativas Molino de Santa Rosa, Molinos Caorsi y San Antonio que generó desafíos para los involucrados.

En tanto, el abastecimiento de productos agropecuarios de la agricultura familiar en la emergencia de las inundaciones en el norte del país, fue una experiencia destacada. Esta situación generó un acuerdo entre el MIDES, el Instituto Nacional de Alimentación (INDA) y las Sociedades de Fomento Rural de Salto, la Colonia 18 de julio y las Colonias del INC, Osimani y Gestido.

 

Asimismo, se presentaron diversas experiencias de organizaciones: están las que venden a consumidores finales, tanto en tiendas como en canastas distribuidas en domicilios, es el caso de Calpamas que son productores familiares orgánicos de la localidad de Sauce; otras comercializan en supermercados y grandes superficies como las mujeres rurales de Calmañana, de la localidad de Tapia, y Punto Verde, formada por productores orgánicos del Santoral; las que cuentan con un punto de venta que agrupa a varias como el Mercado de Cercanías de Atlántida; y las que venden al mercado mayorista y a la industria como los productores de frutilla colonos de Copunsa, de San José.

 

En tanto, en experiencias de organizaciones de ganadería y lechería se presentaron dos que cuentan con campos de recría del INC, la Cooperativa Agraria El Fogón, Durazno, y la Sociedad de Fomento Rural, La Casilla, de Flores.

 

El cierre de la actividad contó con palabras del director de la DGDR, José Olascoaga, la representante de IICA en Uruguay, Alejandra Sarquís, y la directora Nacional de Economía Social e Integración Laboral del Mides, Mariela Fodde.

Actualizado el ( miércoles, 11 de octubre de 2017 )
 
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