Reorientación y ajuste del sistema de campos de recría lecheros

Los campos de recría lecheros permiten ampliar desde un 20 % hasta un 40% la superficie productiva de los establecimientos, destacó a El Observador el Gerente General del Instituto Nacional de Colonización (INC), Ing. Agr. Mario Jaso.

 

Este sistema permite obtener mayor superficie para la alimentación de las vacas en ordeñe en los tambos de pequeña y mediana escala, localizando en los campos de recría las categorías de terneras y vaquillonas en crecimiento y durante su primera gestación.

 En estos campos se inseminan o entoran las vaquillonas, volviéndolas a entregar a sus dueños antes de su primera parición y lactancia. Según un trabajo de tesis presentado por los ingenieros agrónomos, Francisco Landa, Diego Rodríguez y Magela Santoro, las terneras entran, en promedio, con 170 kilos y salen antes del primer parto, en promedio, con 475 kilos. La estadía promedio por animal en el campo es de 22 meses y la ganancia diaria de 416 gramos/día, lo cual significa una muy buena performance.

El INC destina a los campos de recría lecheros unas 17.407 hás, lo que constituye aproximadamente un 2 % del total de los campos destinados a la lechería en el Uruguay. Con este 2 % beneficia aproximadamente a 700 productores, o sea un 15 % del total de productores lecheros del país, indicó el jerarca.

En los 12 campos propiedad del INC que están arrendados a organizaciones rurales, mas un campo cedido en administración, se han efectuado ajustes que permiten un funcionamiento más orgánico y equitativo de los mismos. En efecto, desde mediados de 2006 hasta comienzos del año 2008, el INC destinó un grupo de técnicos, coordinados por la Gerencia General, a estudiar y sugerir aspectos de mejoramiento del funcionamiento de dichos emprendimientos, procurando establecer criterios que permitieran definir topes de número de animales por productor, número mínimo de productores que deben utilizar cada campo y establecer rentas diferenciales para situaciones que no se ajusten a lo establecido. La actividad realizada ha permitido firmar, durante el año 2008, nuevos contratos de arrendamiento y se ha aprobado un nuevo Reglamento General de Funcionamiento.

Complementariamente se han elaborado sugerencias a las instituciones arrendatarias para la confección de reglamentos específicos de cada campo. Un ejemplo lo conatituye la sugerencia de establecer pastoreos diferenciales según franjas de número de animales (cobrando un monto más alto de pastoreo por cabeza de ganado en las franjas superiores), de forma tal que el pago promedio por animal se incrementa a medida que el número de animales crece. Aprovechando la experiencia de estos emprendimientos, se han establecido otros tipos de mecanismos, tales como cupos o pagos de servicios en kilos de carne, que favorecen la utilización de los campos por los productores de menor escala, normalmente los más necesitados de apoyo y los de menor capacidad financiera. La reorientación y el ajuste de funcionamiento de los campos de recría lecheros han revitalizado la utilización de los mismos, han dotado a las instituciones arrendatarias de una mayor y mejor base social y ha extendido el beneficio de su uso a un número mayor de productores de menor escala de producción.

 
Actualizado el ( lunes, 23 de noviembre de 2009 )